jueves, 25 de febrero de 2010

Inma Arrabal Cano



Mencionada por:
Luis Vea García

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Bio-biliografía:
Inma Arrabal Cano, nació en Jerez de la Frontera aunque ha vivido casi siempre en Barcelona. Estudió Biología, Nutrición, Dietética y Plantas medicinales, en dicha capital. Así como cuatro cursos de técnica literaria y uno de poesía en la escuela Aula de Lletras de la misma ciudad.
Pertenece a la ACEC (Asociación de escritores de Cataluña) y fue miembro de la AETLBC (Asociación de escritores Tirant lo Blanc) también de Cataluña.
Desde 1995, año en el que empezó a escribir profesionalmente ha ganado diversos certámenes literarios, algunos de ellos son: Ramón del Valle Inclán (cuentos, 1997); Marta Pessarrodona (poesía, 1999); finalista del Ana Mª Matute (relatos,1999); 2º premio del III certamen  Ciudad de Badalona (poesía, 2000); 2º premio en los 7º Juegos Florales de Santa Coloma de Gramanet (poesía, 2001); 1º premio de poesía 2005, Ciudad de Órgiva (Granada); 1º premio de narrativa en castellano “Conex”, 2006 (Barcelona); 2º premio del VI concurso de poesía “Amanecer” de la Casa de Andalucía en Barcelona, 2006; 1º premio de poesía en el X concurso literario “Premio de Premiados” de “Conex”  (Barcelona) 2006.
Ha colaborado en revistas como “Prometeo”, “Eclipse” y “La Tetera” de Barcelona, “El Celador” de Sevilla y “Alhora” de Badalona.
Tiene editados cinco libros de poemas: “Luna de cristal” (J. Borrás Ediciones -1996); “Sura” (Ediciones Torremozas -2001); “Amayamar” , “Los que no volvimos” y “La Poesía es una enfermedad cardiovascular” (Huerga y Fierro -2004, 2006 y 2009); También esta última editorial publicó su primera novela “Por matar tiempo” (2003).
En marzo de 2007 participó en la presentación de su cuento “La bona gent”, que junto con doce relatos más, de autores catalanes y mejicanos, forman el primer libro de la AETLBC: “Voltant per Mèxic”. Ha dado clases de escritura literaria en centros cívicos y durante cuatro años ha coordinado tertulias poéticas, todas las semanas, en un piano-bar de la calle Aribau: La Tetera,  (donde además ha escrito varias letras de canciones para los pianistas Joan de la Torre, Alex Pedro y Martín Fernández). Ediciones Torremozas,  en julio de 2007, editó su último libro de relatos: “Espíritus líquidos”.
Tiene pendiente de edición para este año 2010 un nuevo poemario: “Versos inconexos” y en preparación tres más: “El corazón es sólo un pájaro que llama…”, “Una mirada al absurdo” y “Sílice (SiO2)”. También una nueva novela: “El invierno de las cerezas”.
Actualmente da clases particulares de escritura literaria y colabora con José Luis Mateo en el programa “Hijos de la luna”, de Radio Unión Catalunya en su sección “Poesía lunática”.
La dirección de su blog “Bloggolb” es: http://www.siliceamni.blogspot.com

Poética

Autobiografía

Nunca quise ser flor, y menos pura,
en los jardines nada se me perdió…
La vida camina por mis brazos hecha verso
y me olvida en el sendero de las causas perdidas.
De todas las miserias, aprendo paisajes
que se desangran en mí y me dejan cicatrices
de ingenuidad y de pecado…
De día mastico chocolate, de noche tomo té.
Soy como una duna oxidada en el desierto,
pero me gusta sentir el agua helada entre las piernas
y también el semen cálido de mi amante.
Ahora bien, reconozco que no soy sencilla
¡Dios me libre de tamaña virtud…!
La poesía me abraza con su complejidad
y me presta su lengua a veces,
quizá por eso mis palabras sean dobles
y engañosas, aunque nunca vanas.
Impotencia y ausencia son palabras que me hieren mucho
y otras, que no nombro, unas me dicen fu y las demás fa.
(Con acento o sin él, según el día que sea).

Soy silencio y rumor.
Soy un ovillo.
Estoy aquí y allí.
También puedo estar acá…

Si es necesario, lo repetiré mil veces, para que me conozcas.
Y te advierto:
No puedes ser mi perro fiel porque sólo tengo un gato.
Ni mi manta de lana, porque no soy friolera.
Soy de comer poco y no voy a banquetes,
y me gusta chuparme los dedos cuando como gambas.
Nunca consentiría que mi amor lamiera mis penas,
antes lamería yo las suyas.
Soy desconfiada, sería un milagro
que cerrase los ojos a la vida ni un segundo.
Pero, ojalá fueras la ausencia que preciso
y también la compañía.
Me visto con mi piel de día y de noche
y tengo suficiente con un vaso de agua
y una fruta cualquiera.
Creo que debemos tener memoria propia
para nuestros recuerdos,
porque a nadie le deseo los míos.

Aparte de eso, hoy tu risa me acuna,
el poder de las letras me posee
y me escondo entre versos para abrigar mi vida.
Aunque la tarde termine como una alondra herida
que se muere sola…


Hoy

Puede que no sea una mujer, sino una rama desgajada,
todo el mundo parece ignorarlo,
aunque creo que quizá sólo sea una persona que escribe,
se enamora, y se llena de cicatrices.
Hoy es otro tiempo que me abandona.
Una mariposa deja de volar.
Y esto sucede.
Nada más.
Sucede. 


Textos

Relatos, del libro: “Espíritus líquidos”

Zeca, la torcida

     Me llaman Zeca, la torcida, aunque mi nombre es Tula. Nací en Buenos Aires, dicen que en el año de Maricastaña.
     Yo no sé qué edad tengo, mas por lo que empiezan a dolerme los huesos, bastantes ya…
     Mi padre es carpintero, y a mí, desde chica, me gusta el olor de la madera. En el taller de mi padre huele a levedad. A memoria. A nostalgia.
     No tengo madre. Bueno, sí tengo, pero no sé dónde está. Cuando le pregunto a mi padre, sólo me cuenta que se fue y se convirtió en árbol. La echo de menos. La necesito. Quizá por eso, todas las tardes, voy hacia el bosque a buscarla.
     Los vecinos del pueblo dicen que estoy loca porque me paso horas y horas abrazada a los árboles que encuentro. Les hablo. Les pregunto:
    
     -¿Eres tú, eres tú, por casualidad mi madre? ¿La has visto? ¿Sabes dónde está?

     Nunca hay respuesta.

     Mi madre no aparece y yo quiero quedarme en el bosque para convertirme en árbol como ella. De hecho, creo que ya he empezado, porque mi cuerpo se va torciendo en esta espera, quizá por la humedad, por la nostalgia, por el paso del tiempo o por el deseo de que mis brazos, entrelazados con los suyos, se conviertan en ramas y mis pies en raíces…
     Y así, día tras día, los vecinos del pueblo siguen pensando que estoy loca, el taller de mi padre huele cada vez más a levedad. A memoria. A nostalgia. Y el eco de mi voz se balancea insistente entre las ramas de los árboles:

     -¿Eres tú, eres tú, por casualidad mi madre? ¿La has visto? ¿Sabes dónde está?

     Y nunca, nunca, hay respuesta…


Espíritus líquidos

     En el parque, una mendiga amamanta palomas con migas de pan rancio, pezones dorados que los pájaros picotean.
     La soledad acompaña el zureo de las aves en la tarde.
     Planea el silencio y la verja del parque, como dueña y señora del recinto, lo acuna entre sus brazos de hierro forjado.
     Mientras la mendiga busca palabras de compañía en un viejo y descolorido libro de cuentos, su desamparo las transforma en espíritus líquidos…

3 comentarios:

Sílice dijo...

Gracias, Sergio, por incluírme en vuestras "Afinidades" y a ti también, Luis, por nombrarme y considerar que debía pertenecer a ellas.
Un abrazo,

Inma

José Luis Muñoz dijo...

Pues tengo hoy un Viernes Santo de lecturas en la red y me encuentro con tus maravillosos poemas y textos, Inma, que me gustaría reproducirlos en mi blog con tu permiso.
Un beso
José Luis

Sílice dijo...

José Luis, un gusto verte aquí y leer tus palabras. Por supuesto, puedes hacer con mis textos y poemas lo que te parezca bien. Tienes todo mi permiso.
Un beso.

Inma

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